¡Ojalá los niños de hoy pudieran disfrutar tanto como lo hacíamos nosotras de pequeñas!
Éramos diseñadoras de moda y nuestras muñecas siempre iban vestidas a la última moda.
Con qué poca cosa disfrutábamos y qué felices nos sentíamos cambiando de ropa a nuestras muñecas. Teníamos varias y cada una tenía su nombre, aunque siempre había alguna preferida a la hacíamos ropa mas bonita.

































