¡Ojalá volviéramos a tener tiempo para realizar actividades con nuestras manos!
¡Que maravilla de trabajos hacían nuestras madres y nuestras abuelas!
Cuadros de punto de cruz, puntillas de encaje de bolillos, manteles bordados, ganchillo, jerséis de punto, un nuevo vestido, colchas de pathwork...
Después de la jornada de trabajo en casa llegaba el tiempo del descanso, pero no de tiempo perdido.
Mientras se trabajaba con las manos la mente se serenaba, las ideas se aclaraban, se pensaba en qué hacer de cena, se recordaban tiempos pasados y personas queridas...
Deberíamos volver a tener el tiempo en nuestras manos!





No hay comentarios:
Publicar un comentario